Mi amado padre fue un torturador
(Ariadna Trillas, Alternativas Económicas, 14/09/2026)
Article publicat per Ariadna Trillas a la Revista Alternativas Económicas de Setembre 2026
'No miris' aborda los límites de los ideales y la necesidad de armar una memoria propia.
Mentar al nuevo presidente de Chile —José Antonio Kast, hijo de un oficial nazi que huyó a Suramérica y hermano, además, de Miguel Kast, uno de los artífices del experimento ultraliberal de Augusto Pinochet— bastaría para subrayar las contorsiones de guion de la historia, y también la actualidad del trasfondo de la dictadura chilena. Ese trasfondo — manchado de borrones, torturas, delaciones, desapariciones, dolor— alimenta los silencios y abismos familiares que necesita desentrañar Verónica Estay Stange, la protagonista en la que se basa No miris, la nueva producción del Cultura & Conflicte.
Criada en México y afincada en Francia, esta experta en posmemoria, que viene a ser la huella del trauma que una generación hereda de la precedente (Marta Marco, en múltiples registros), carga con una doble circunstancia: ser hija de represaliados por el régimen de Pinochet y, al mismo tiempo, ser sobrina de uno de los más conocidos y temidos torturadores del mismo régimen, Miguel Estay Reyno. El Fanta, como se conocía a su tío, fue militante comunista antes de cambiar de bando, tras ser detenido, y de participar de forma activa en la represión. Murió a resultas de la covid-19 cuando cumplía una pena de cadena perpetua. Saltando sobre el silencio dolido de sus padres, que atravesaron el infierno, quiso conocer, y conoció, a El Fanta (Pep Cruz, que interpreta a la vez al torturador y al torturado) y a su hija Camila (Gemma Martínez). Mirar los hechos, necesitar versiones, rellenar huecos.
En esta producción, Cultura & Conflicte, que cultiva el teatro documental en distintos formatos y lenguajes bajo la dirección de Joan Arqué, ya no solo muestra una realidad para punzar la conciencia del público. En No miris lo interpela de forma directa, a través de la voz del actor-personaje Erol Ileri, y también con una encuesta informal, en una cabina privada, en la que puede mirarse al espejo —y el espejo de la sociedad en que vive— al responder a preguntas incómodas. ¿Legalizar la tortura, aplicada 'de forma proporcionada'? Las respuestas, en masa, dibujan un no rotundo. ¿Romper la relación con el padre, que tanto amor nos dio, al descubrir que era un torturador? La unanimidad se resquebraja. ¿Aceptar la tortura para salvar a una hija? Gana el sí. Las respuestas pueden cambiar según el día y el público, claro. Cada cual pone donde y como puede los límites del mal, y los del bien, y el peso de los ideales, y el de los recuerdos, y el de las traiciones, y el del amor.
Así, pese a que la obra aporte material de archivo, documentación y fragmentos de entrevistas en vídeo de un caso real y específico al que ha dado forma la periodista Teresa Turiera, la obra no conoce más fronteras que las del ser humano. A la espera del juicio final.