«Hay alguien en el bosque», de Anna Maria Ricart Codina (TARÁNTULA, Revista Cultural 30/03/2023)

Publicado el 30/03/2023 por LUIS MUÑOZ DÍEZ

«Entre 1992 y 1994 la escritora croata Slavenka Drakulic recorrió los campos de refugiados de la frontera entre Bosnia y Croacia para conocer de primera mano las experiencias de las mujeres que habían sido víctimas de violación como arma de guerra. El resultado de los testimonios obtenidos fue la novela Como si yo no estuviera, publicada por Anagrama en 2001. Esta obra es la semilla de donde nació el proyecto teatral«

 

 

 

A pesar de reconocer como semilla la novela de Slavenka Drakulic, Como si yo no estuvierala. La obra Hay alguien en el bosque, cuya dramaturgia firma Anna Maria Ricart Codina, con dirección de Joan Arqué, es fruto de una investigación propia, llevada a cabo en numerosos viajes realizados a Bosnia-Herzegovin, donde ha tenido la oportunidad de conocer, y hablar con las víctimas.

 

El resultado es un montaje tan sobrecoger como respetuoso, porque queda claro que las víctimas son esas mujeres que fueron vejadas y violadas. No hay ningún acto más indecente que apropiarse del dolor ajeno, lo que no ocurre con el trabajo impecable que realizan las actrices Ariadna Gil, Chantal Aimée, Magda Puig Judit Farrés que, verbalizan lo que sus protagonistas no les permite el dolor irreparable, que padecen y han padecido.

 

Con Hay alguien en el bosque, es muy fácil identificarse, porque con la guerra de Bosnia fue la primera vez que vimos por televisión imágenes de guerra en color que no pasaban en países remotos. Los protagonistas eran personas con nuestro mismo aspecto, que vivían a pocos kilómetros de nuestra zona de confort, en Barcelona como en el resto de España, cuando estalló el conflicto, vivíamos con entusiasmo los Juegos Olímpicos y la Expo de Sevilla, en una euforia colectiva, de que ocupábamos un lugar en el mundo, y habíamos alcanzado el estado de bien estar.

 

“Hay alguien en el bosque”, de Anna Maria Ricart Codina, en la imagen la actriz Magda Puig (Lejla) Foto © Oriol Casanovas

“Hay alguien en el bosque”, de Anna Maria Ricart Codina, en la imagen la actriz Magda Puig (Lejla) Foto © Oriol Casanovas

Lo anterior que no fuera cierto, o no, tiene la importancia justa para para situarnos en la historia, dejando claro que habitamos mundos diferentes, bajo el dictado de los mismos gestores del poder, que dicen o callan según le sea conveniente al equilibrio ciego del poder verdadero. Esta es una reflexión valida de la pieza, como lo es, el mercadeo que se hace con el sufrimiento, y sobre todo denunciar por si alguien no lo sabe, que las mujeres son botín de guerra, y que, para quien vive una guerra o vuelve de ella, jamás deja de haber alguien en el bosque, marcando con trazo fuerte, que la mayor vejación a la que se puede cometer con una mujer, es avasallar sus partes más íntimas, ejerciendo la fuerza para lograr una satisfacción sexual, y de dominio, unida a la perversidad de dejar en su vientre una semilla, para que ese recuerdo de odio permanezca.

 

La pieza es totalmente mestiza en técnica y concepción, hay cámaras en directo y proyecciones, en un ejercicio de teatro documental de auténtica calidad, jugando con el paralelo de la guerra, y la celebración gozosa de las Olimpiadas.

 

El músico Pep Pascual, hará maravillas vocales para explicar como los organizadores del recorrido de la antorcha Olímpica obligaron a tocar a una orquesta durante horas sin ofrecerles ni agua. El relato se convierte en algo hilarante, y da pie a una interpretación en conjunto en forma de banda, que es reflejo de la alegría que se vivía en Barcelona.

 

“Hay alguien en el bosque”, de Anna Maria Ricart Codina, en la imagen Òscar Muñoz -Dusko y Eric- Foto © Oriol Casanovas

“Hay alguien en el bosque”, de Anna Maria Ricart Codina, en la imagen Òscar Muñoz -Dusko y Eric- Foto © Oriol Casanovas

El actor Òscar Muñoz, mostrará dos caras diferentes de una misma moneda, una como en cínico Dusko, el incalificable comandante que permitió y fomentó las violaciones y vejaciones a mujeres por los soldados, y por otro lado compone a Eric, el entrañable compañero de Jordi Pujol Puente, el primer reportero muerto en la guerra de Bosnia. Narra su muerte, y la necesidad de salir de allí con su amigo muerto, y otro herido, paga por un coche al que arranca el asiento delantero, para poder introducir la caja donde reposa, como hace el viaje llevando a su amigo muerto como copiloto, y de vez en cuando acaricia la áspera madera de la caja. Un viaje a ninguna parte, porque ninguna autoridad de las que debía prestar auxilio tenía previsto nada cuando llegaron, teniendo que prolongar el viaje, y como compra unos vaqueros y una camiseta para que el padre de Jordi, no vea a su hijo, como si fuera carne de matadero, y otorgarle algo de dignidad.

 

El actor Erol Ileri, compone al hijo de una mujer violada por un soldado, al que ve en la calle asiduamente, en él se reconoce físicamente, aunque celebra haber heredado la bondad de su madre, y dedicarse a la labor sanitaria. 

 

“Hay alguien en el bosque”, de Anna Maria Ricart Codina, en la imagen Òscar Muñoz -Dusko y Eric- Foto © Oriol Casanovas

“Hay alguien en el bosque”, de Anna Maria Ricart Codina «La euforia Olímpica» Foto © Oriol Casanovas

Los intérpretes realizan una labor extraordinaria,  se multiplican para ofrecer este espectáculo en el que cabe el dolor y el gozo, vividos en el mismo tiempo, pero de espaldas. Lo que hace que no se pueda comprender ni ver un hecho y el otro, mientras los políticos internacionales parecen vivir en otro paralelo, en el que ni se ve, ni se oye nada del dolor infligido a esas mujeres.

 

El montaje no se puede contar con palabras, porque se siente en la piel, en un arco que va del desasosiego a la emoción, por lo que les recomiendo que si tienen oportunidad no dejen de asistir a una representación de Hay alguien en el bosque, aparte de encontrar un espectáculo de calidad, asistirán a una función que por honesta, desarma.   

 

 

Hay alguien en el bosque, estará del 23 de marzo al 2 de abril, 2023, en la sala José Luis Alonsodel Teatro de la Abadía -Madrid-, más información y compra de entradas AQUÍ.

Dramaturgia: Anna Maria Ricart Codina Dirección Joan Arqué  Reparto Ariadna Gil(Nevenka) Chantal Aimée  (Milica) Òscar Muñoz (Dusko, Eric) Magda Puig (Lejla), Judit Farrés(Meliha, Ajna) Erol Ileri (Alen, soldat serbi) y Pep Pascual.

Investigación y documentación Teresa Turiera-Puigbò Bergadà Movimiento y ayudante de dirección Carla Tovías Música
Judit Farrés, Pep Pascual i Erol Ileri Video Erol Ileri Llordella i Tyler Franta Diseño escenografía Xesca Salvà Construcción escenografía Jorba-Miró Diseño vestuario Rosa Lugo Diseño iluminación Sylvia Kuchinow Jefe técnico
Xavier Xipell “Xipi” Técnicos Xavier Amat, Rafel Roca i Marc Jódar

Dirección de producción Òscar Balcells Producción Judit Codina Serra Ayudante de producción Maria Tort
Comunicación
Teresa Turiera-Puigbò Bergadà, Núria Olivé – La Tremenda i Toni Cortès Administración Mònica Cardús Fotografias © Oriol Casanovas Una producción de Cultura i Conflicte y Teatre de L’Aurora. Con la colaboración de Teatre Nacional de Catalunya Coproducción de Temporada Alta Distribución Magnetica Management